Es un viaje de ida, no hay vuelta atrás...
Lo único que se puede hacer es constantemente luchar con los demonios internos y mejorar como persona.
Dar lo mejor de uno, dar... aún que si no es recíproco o uno no obtiene lo que recibe,
Solo queda la satisfacción,la tranquilidad queda intacta, por que sabemos que lo intentamos.
No hay que frenarse, se vuelve a intentar o simple...se sigue de largo y se vive.
No rehusarse más.
Tantas lecciones y experiencia hacen a uno como es.
Somos un puñado de emociones queriendo ser aceptados,queridos,amados.
Con miedo a herir o ser heridos,por que lo hemos sido antes.Pero la suerte esta echada.
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